
Nahuel Galeano le dio vida a Clandestino cuando aún vivía en La Plata, Argentina, durante el 2013. En ese momento se trataba de una iniciativa de diseño experimental que buscaba producir a base de plástico descartado y a la vez, darle visibilidad al problema del descarte masivo de plásticos.

Juliana Luján se suma en el 2019 para llevar la iniciativa a otra escala. La experiencia combinada de Nahuel como diseñador y especialista en construcción con materiales reciclados, junto con la de Juliana, como Gerente Global de Diseño y Arte, con una maestría en Arte y Organizaciones Internacionales, convirtieron a Clandestino en una empresa de innovación social de triple impacto, basada en resaltar los valores de la reutilización de los materiales para generar una economía creativa y sostenible.
Obra de arte: Regresión a los 30
Clandestino presenta en la Bienal Iberoamericana de Diseño una obra que busca no solo ver el mundo desde la perspectiva de los niños, sino además reflexionar sobre qué le estamos dejando a futuras generaciones.